• Syd Krochmalny

Los sueños femeninos en el mix artístico de Germani y Stern

Un libro recupera los textos de la revista Idilio en los que el sociólogo analizaba las cartas de las lectoras, con ilustraciones creadas por la gran fotógrafa. 


Daniela Lucena     




Los sueños. Gino Germani en la revista Idilio con fotomontajes de Grete Stern es el título del libro editado por Caja Negra con prólogo del sociólogo-artista Syd Krochmanly y la escritora y periodista Marina Mariasch, que recupera un episodio de nuestra historial cultural donde se mezclaron el arte, la cultura psi y las ciencias sociales. Allí se encuentra una compilación de los textos que el sociólogo Gino Germani escribió para el consultorio sentimental-episcolar “El psicoanálisis te ayudará” de la revista Idilio desde fines de los años 40. En esas intervenciones, Germani interpretaba junto con el psicólogo Enrique Butelman los sueños que enviaban las lectoras y la fotógrafa Grete Stern ilustraba con fotomontajes de su autoría.


Años antes, Grete se había formado en la Bauhaus, innovadora escuela alemana de diseño, arte y arquitectura que fue abruptamente clausurada en 1933 por el hitlerismo. Tras el cierre, con su marido el fotógrafo Horacio Coppola, decidieron instalarse en Buenos Aires, ciudad cosmopolita con ansias de progreso y modernización. Fue entonces cuando Grete se mezcló con los artistas más disruptivos e insolentes del campo cultural porteño y brindó su apoyo a los primeros experimentos plásticos y literarios del invencionismo argentino. Aliada y cómplice de los grupos de arte concreto, abrió su casa de Ramos Mejía para la realización de la segunda muestra de las producciones concretas, que no hallaban espacio ni en las galerías ni en los museos.


La crítica no comprendía ese arte no figurativo y geométrico que construía obras basadas en el trabajo con los valores plásticos, sin ninguna referencia a la realidad. Grete, en cambio, apostaba al potencial trasformador de ese nuevo arte no representativo, tal como lo muestra el fotomontaje que confeccionó en 1947 para la agrupación liderado por Gyula Kosice. A modo de un cartel publicitario, la pieza muestra la plaza del Obelisco de Buenos Aires con una gran M iluminada con neón, superpuesta, encabezando la palabra Madí. Ese fue uno de los tantos fotomontajes que la artista hizo en los años 40. Los otros corresponden a una serie de 140 creaciones, realizadas entre 1948 y 1951 para ilustrar los textos escritos por Germani en Idilio.


Hasta ahora, fueron los fotomontajes los que tuvieron más protagonismo en esta historia, al ser exhibidos en diversas muestras y catálogos. La apuesta del libro, que pone en primer plano los textos y no las imágenes, busca dar vuelta la lógica con la que suele relatarse esa experiencia. Es decir, restituir la producción de Germani como una obra literaria con valor en sí misma. Con este fin, Mariasch y Krochmalny nos proponen en el prólogo una serie de hipótesis a contrapelo de lecturas más difundidas sobre la obra del sociólogo.


En el ámbito de las ciencias sociales es bien conocida la discusión teórica sobre la interpretación de Germani sobre el peronismo; también su rol incuestionable como uno de los padres fundadores de la sociología como una ciencia con base empírica en Argentina. Menos atención se le ha prestado a su singular lectura de la psicología y al modo en que articuló el psicoanálisis con el desarrollo de una teoría social de base científica. Los sueños de Idilio permiten vislumbrar la construcción de “biografías oníricas” en las que los relatos constituyen una materia social plausible de ser analizada en el cruce del saber sociológico y una interpretación psi desviada del modelo freudiano. También ilustrada desde la caja de herramientas del arte de vanguardia y difundida en un medio de masas. Cuestiones como la función social de la vestimenta, las apariencias, el ascenso social, la subordinación de la mujer y las frustaciones del trabajo doméstico son conjugadas con ideas sobre el poder del inconsciente para revelar la realidad y la utilidad del psicoanálisis para resolver conflictos personales.


Desde estas coordenadas, Krochmalny y Mariasch componen la figura de un Germani más próximo a un artista conceptual que a un científico social. Tanto las interpretaciones del sociólogo como sus participaciones en ciertas decisiones estéticas de los fotomontajes, comprendidas desde las particularidades del arte contemporáneo, son analizadas en el marco de las transformaciones artísticas ocurridas desde mediados del siglo XX: la desmaterialización, la nueva visión, los juegos semánticos y la incorporación de elementos socio-contextuales a la obra. Objetos estéticos y lingüísticos de una materialidad acaso inventada, los autores del prólogo esbozan una genealogía que ubica a los sueños de Idilio como un inesperado antecedente de las realizaciones de Oscar Masotta y el grupo de Arte de los Medios en la década del 60.


Un arte concreto que apostó al cambio social desde un radical programa estético-político; técnicas de collage que hibridaron trazos oníricos surrealistas con estrategias publicitarias y novedosas nociones conceptuales de las teorías psicoanalíticas y lingüísticas son algunas de las piezas que configuran la imagen de una importante zona de la cultura argentina en los años de la segunda posguerra. Aquella que imaginó un papel histórico para Buenos Aires, en un contexto en el que Europa parecía jaqueada por los fascismos y la catástrofe bélica.


Desde una original perspectiva, el libro Los sueños nos permite redescubrir una parte crucial de ese proyecto modernizante, en el que la cultura fue la herramienta privilegiada de las utopías de cambio social.


© 2017 by SK

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